¿Cuál es tu motivación para ser parte de la iglesia?

¿Es una cuestión de rutina? ¿Es una cuestión de tradición? ¿Es cuestión de que no tienes nada mejor que hacer?

Ser parte de la Iglesia es una cuestión de voluntad, de decidir amar porque Dios nos amó primero, es cuestión de ofrecer nuestras vidas en agradecimiento al increíble don de la salvación.

Cuando entiendes esto nada ni nadie te podrá atemorizar ni alejar de la iglesia. Cuando entiendes esto vivirás en libertad y victoria.

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