Hay momentos en nuestra vida en los que nos revolvemos contra la voluntad de Dios.

Jonás lo hizo, y se opuso con todas sus fuerzas para no realizar algo que sabía que iba a beneficiar a sus enemigos.

Al final llevó a cabo su misión, con un resultado espectacular. Un solo día de campaña y una ciudad completa cayó a los pies de Dios.

Nadie, ni antes ni después, ha obtenido un resultado similar para un solo día de campaña y con un mensaje tan poco elaborado: «de aquí a cuarenta días Nínive será destruída».

Sin embargo, lo único que obtuvo Jonás fue una severa reprensión por parte de Dios.

Porque cuando te rebelas contra la voluntad de Dios el único resultado posible es el sufrimiento.

Pero cuando la realizas con gozo, recibes gozo en abundancia.

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